Panceta al estilo Shanghai (hong shao rou)
Panceta de cerdo cocinada a fuego lento con soja, jengibre y anís estrellado hasta quedar melosa, brillante y llena de sabor. Con arroz blanco.

Preparación
20 min
Cocción
1 h 15 min
Comensales
4
Dificultad
media
Ingredientes
Para 4 personas · tiempo total 1 h 35 min
- 1 kgpanceta de cerdo
- la necesaria para la cocciónagua
- 50 gazúcar moreno
- un buen chorrojerez
- 4-5 cucharadassalsa de soja
- 1 trozojengibre fresco
- 2dientes de ajo
- 1-2 unidadesanís estrellado
- 1 cucharaditapimienta de Sichuan
- para acompañararroz blanco cocido
Elaboración
- 1
Corta la panceta en trozos generosos, de bocado grande, para que no encojan demasiado durante la cocción.
- 2
Ponla en una olla con agua y dale una cocción breve para escaldarla y eliminar impurezas. Cuando suelte espuma, sácala, escúrrela y resérvala.
- 3
En una cazuela amplia, funde el azúcar moreno a fuego medio-bajo sin prisa, hasta conseguir un caramelo oscuro pero sin quemarlo.
- 4
Añade el jerez con cuidado porque puede salpicar: ese golpe de líquido frena el caramelo y empieza a construir la salsa.
- 5
Incorpora la salsa de soja, el jengibre, el ajo, la pimienta de Sichuan y el anís estrellado. Remueve bien para integrarlo todo.
- 6
Añade la panceta escaldada y dale unas vueltas para que se impregne de los aromas desde el primer minuto.
- 7
Cubre con agua justo hasta tapar la carne, tapa la olla y cocina a fuego bajo durante aproximadamente 1 hora, hasta que la panceta esté tierna y brillante.
- 8
Si quieres un acabado más lacado, destapa la olla y sube el fuego unos minutos, removiendo con suavidad, hasta que la salsa reduzca y quede untuosa. Sirve con arroz blanco.
Truco de la abuela
Escaldar la panceta antes de guisarla deja la salsa mucho más limpia. Y con el azúcar, mejor ir despacio: si se quema, arrastra un amargor que ya no se corrige.
Mira cómo preparar esta receta
Te dejo el vídeo para que veas el paso a paso de forma rápida y sin complicarte en la cocina.

Una receta clásica de la cocina china que parece compleja la primera vez, pero en realidad se basa en pocos pasos bien hechos: cortar la panceta con buen grosor, escaldarla para limpiarla, caramelizar el azúcar con cuidado y dejar que la cocción lenta haga el resto. El resultado es una panceta tierna, con la grasa vuelta sedosa y una salsa oscura y profundamente sabrosa donde el dulce, el salado y las especias quedan en equilibrio.
Si te falta algún ingrediente, se puede adaptar sin problema: el jerez funciona muy bien como sustituto del vino de arroz, y también puedes usar soja sin gluten si la necesitas. Con el anís estrellado y la pimienta de Sichuan, mejor no pasarse: bien medidos aportan un aroma y un punto ligeramente adormecedor muy característicos, pero en exceso pueden dominar el plato.
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