Saltar al contenido
Cocinero en RedesCocinero en Redes
Segundos Platos

Pollo al limón estilo asiático

Trozos de pollo salteados con una salsa brillante de limón, soja y jengibre, al estilo de los restaurantes asiáticos. Rápido y muy sabroso.

Pollo a la plancha con sésamo, glaseado y rodajas de limón

Preparación

15 min

Cocción

15 min

Comensales

4

Dificultad

fácil

Ingredientes

Para 4 personas · tiempo total 30 min

  • 500 gpechuga o contramuslo de pollo, en trozos
  • 3 cucharadasmaicena
  • 1huevo
  • 80 mlzumo de limón
  • 1 limónralladura de limón
  • 3 cucharadasazúcar
  • 2 cucharadassalsa de soja
  • 100 mlcaldo de pollo o agua
  • 1 cucharaditajengibre fresco rallado
  • 1diente de ajo
  • para freíraceite de girasol
  • al gustocebolleta, para decorar

Elaboración

  1. 1

    Corta el pollo en trozos de bocado. Salpimiéntalo y pásalo por huevo batido y luego por maicena, cubriéndolo bien por todos los lados.

  2. 2

    Fríe el pollo en abundante aceite caliente, en tandas para que no se junte, hasta que quede dorado y crujiente por fuera. Escúrrelo sobre papel absorbente.

  3. 3

    Para la salsa, mezcla en un cazo el zumo y la ralladura de limón, el azúcar, la salsa de soja y el caldo.

  4. 4

    Añade el jengibre y el ajo picados finos, y lleva a fuego medio removiendo hasta que el azúcar se disuelva.

  5. 5

    Deja que la salsa hierva suavemente 3-4 minutos hasta que empiece a espesar y quede brillante.

  6. 6

    Si la quieres más espesa, disuelve media cucharadita de maicena en un poco de agua fría e incorpórala a la salsa, removiendo hasta que ligue.

  7. 7

    Añade el pollo frito a la salsa y dale unas vueltas rápidas para que quede bien impregnado sin perder el crujiente.

  8. 8

    Sirve enseguida con arroz blanco y un poco de cebolleta picada por encima.

Truco de la abuela

Añade el pollo a la salsa justo antes de servir, y remuévelo lo justo: si lo dejas mucho rato dentro pierde el crujiente del rebozado.

Es la versión casera de ese pollo al limón brillante y agridulce que se pide siempre en los restaurantes chinos. El rebozado con maicena es el que le da ese punto crujiente por fuera, y la salsa se hace en cinco minutos con ingredientes que seguramente ya tienes en la despensa.

Si prefieres una versión más ligera, puedes saltear el pollo en trozos pequeños en vez de rebozarlo y freírlo: pierde algo de crujiente pero queda igual de sabroso con la salsa de limón.

Valoración

0.0

0 votos

Puntúa esta receta:

Comentarios

Tu comentario se publicará tras ser revisado.