Pollo rustido a la catalana
Pollo entero asado al horno con manzana, ciruelas pasas y piñones, regado con su propio jugo. Un clásico catalán fácil de preparar en casa.

Preparación
20 min
Cocción
1 h 10 min
Comensales
4
Dificultad
fácil
Ingredientes
Para 4 personas · tiempo total 1 h 30 min
- 1,5 kgpollo entero
- 2manzanas, en cuartos
- 80 gciruelas pasas sin hueso
- 30 gpiñones
- 1cebolla, en cuartos
- 4dientes de ajo
- 100 mlvino rancio o blanco
- 150 mlcaldo de pollo
- al gustoaceite de oliva virgen extra
- al gustosal y pimienta
Elaboración
- 1
Precalienta el horno a 200°C. Salpimienta el pollo por dentro y por fuera, y frótalo con un poco de aceite.
- 2
Rellena la cavidad del pollo con la mitad de las ciruelas pasas y un par de dientes de ajo.
- 3
Coloca el pollo en una fuente de horno y reparte alrededor la cebolla, las manzanas, el resto de las ciruelas, los ajos restantes y los piñones.
- 4
Riega todo con el vino y un chorro de aceite, y mete al horno.
- 5
Asa 20 minutos a 200°C para que se dore, luego baja a 180°C y sigue horneando 45-50 minutos más, regando con el jugo de la fuente cada 15-20 minutos.
- 6
Si ves que se dora demasiado por encima, cubre el pollo con papel de aluminio los últimos 15 minutos.
- 7
Comprueba que está hecho pinchando el muslo: el jugo debe salir claro. Añade el caldo a la fuente si se ha quedado seca.
- 8
Deja reposar el pollo 10 minutos antes de trincharlo, y sirve con la fruta, la cebolla y el jugo de la fuente.
Truco de la abuela
Riega el pollo con su propio jugo varias veces durante el asado: es lo que mantiene la piel dorada y la carne jugosa por dentro sin que se seque.
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El pollo rustido a la catalana es uno de esos asados de toda la vida que se preparan para una comida familiar sin complicarse demasiado: el horno hace casi todo el trabajo mientras la fruta se va caramelizando con el jugo del pollo.
La combinación de manzana, ciruelas pasas y piñones le da un punto dulce muy característico de la cocina catalana, que contrasta con la piel dorada y crujiente del pollo. Si te sobra jugo de la fuente, cuélalo y sírvelo aparte en una salsera; da mucho juego para mojar pan.
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