Risotto de setas en Thermomix
Risotto cremoso de setas variadas hecho en Thermomix, sin estar removiendo sin parar. Con caldo, vino blanco y un buen puñado de parmesano al final.

Preparación
10 min
Cocción
25 min
Comensales
4
Dificultad
media
Ingredientes
Para 4 personas · tiempo total 35 min
- 320 garroz arborio o carnaroli
- 300 gsetas variadas frescas
- 1cebolla
- 1dientes de ajo
- 100 mlvino blanco
- 700 mlcaldo de verduras caliente
- 60 gqueso parmesano rallado
- 30 gmantequilla
- al gustoaceite de oliva virgen extra
- al gustosal y pimienta
Elaboración
- 1
Limpia las setas con un paño húmedo y córtalas en láminas. Saltéalas en una sartén aparte con un poco de aceite 4-5 minutos, hasta que suelten el agua y se doren ligeramente. Reserva.
- 2
Pon en el vaso la cebolla y el ajo: 4 segundos, velocidad 5. Baja los restos con la espátula.
- 3
Añade un chorro de aceite y sofríe: 5 minutos, 100 ºC, velocidad 1.
- 4
Incorpora el arroz: 3 minutos, 100 ºC, giro a la izquierda, velocidad cuchara, para que se nacare sin machacarse.
- 5
Vierte el vino blanco: 2 minutos, 100 ºC, giro a la izquierda, velocidad cuchara, sin cubilete puesto para que evapore el alcohol.
- 6
Añade el caldo caliente y la mitad de las setas salteadas. Programa 15 minutos, 100 ºC, giro a la izquierda, velocidad cuchara, sin cubilete.
- 7
En cuanto termine, comprueba el punto del arroz: debe estar cremoso pero con el grano entero. Si le falta cocción, dale 2-3 minutos más a la misma temperatura y velocidad.
- 8
Añade la mantequilla y el parmesano rallado, mezcla 30 segundos, velocidad cuchara, para que quede meloso. Sirve enseguida con el resto de las setas salteadas por encima.
Truco de la abuela
Reserva la mitad de las setas salteadas para el final: si las metes todas en el vaso desde el principio, se deshacen con el movimiento del arroz y pierdes esa textura entera que le da gracia al plato.
El risotto tiene fama de exigir estar toda la cocción removiendo, pero en Thermomix el propio giro a la izquierda hace ese trabajo mientras el arroz suelta el almidón despacio y se vuelve cremoso. Lo único que hay que vigilar es el punto final, porque cada marca de arroz absorbe el caldo a un ritmo distinto.
El toque de mantequilla y parmesano al final, fuera del programa de cocción, es lo que se conoce como mantecatura: es lo que le da ese brillo y esa cremosidad final que diferencia un risotto correcto de uno realmente bueno. No te saltes ese paso aunque tengas prisa.
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