Sardinas a la barbacoa
Sardinas frescas a la brasa con un adobo sencillo de ajo, perejil y limón. El truco para que no se peguen a la parrilla y queden en su punto.

Preparación
15 min
Cocción
6 min
Comensales
4
Dificultad
fácil
Ingredientes
Para 4 personas · tiempo total 21 min
- 12-16sardinas frescas, limpias
- 3 cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 2 (o 1 cucharadita)dientes de ajo picados (o ajo en polvo)
- 1 cucharadaperejil seco
- al gustosal gruesa
- 1limón, en cuñas
Elaboración
- 1
Mezcla el aceite de oliva, el ajo, el perejil y una pizca de sal en un bol pequeño para hacer el adobo.
- 2
Unta las sardinas por ambos lados con el adobo, sin frotar demasiado para no dañar la piel. Deja reposar 10-15 minutos a temperatura ambiente.
- 3
Prepara la brasa: necesitas brasas ya asentadas, sin llama viva y con calor uniforme. Si está demasiado fuerte, la piel se quema antes de que el interior se haga.
- 4
Coloca las sardinas en la parrilla y cocina 2-3 minutos por lado, sin moverlas hasta que se despeguen solas de la rejilla: esa es la señal de que están listas para girar.
- 5
Sirve inmediatamente con las cuñas de limón y un chorrito extra de aceite de oliva.
Truco de la abuela
El error más común es moverlas antes de tiempo. Si intentas girarlas y se pegan, es que todavía no están listas: cuando la piel se ha dorado lo suficiente, se despegan solas sin esfuerzo.
Uno de esos platos de verano que no necesitan casi nada: pescado fresco, brasa y un adobo sencillo. El error más habitual es complicarse con marinados largos cuando lo único que hace falta es potenciar el sabor que ya tiene el pescado.
Si prefieres un toque más cítrico y con más cuerpo, puedes sustituir el adobo de ajo y perejil por lemon pepper: funciona especialmente bien con pescados grasos como la sardina.
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